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DSM en América Latina

Investigadores crean el primer mapa global de Ómega-3

20 jul 2016 21:21 CEST

Estudio alerta que adultos de la mayoría de las regiones del mundo presentan niveles bajos de ómega-3 en la sangre, un factor que puede estar asociado a problemas cardiovasculares, cáncer y diabetes.
OMEGA-3 Status Map

Investigadores crearon un mapa global del nivel de ómega-3 en la población de distintos países del mundo. Ésta es la primera vez que científicos logran tener una visión detallada de la situación mundial de las variedades y niveles de ómega-3 en la sangre de las personas en distintos países.

El estudio, publicado en Progress in Lipid Research, indica que adultos en la mayoría de las regiones del mundo presentan en la sangre un nivel bajo o muy bajo de ácidos grasos poli-insaturados (PUFAs, por sus siglas en inglés), más conocidos como ómega-3. Los datos apuntan hacia un volumen todavía más es caso de los ácidos eicosapentaenoico (EPA) y docosa-hexaenoico (DHA), dos variedades de ómega-3. En el organismo humano, la carencia de ómega-3 está asociada a elevados índices de enfermedades crónicas, como problemas cardiovasculares, cáncer y diabetes.

Se analizaron 298 estudios para crear un mapa global que muestra los niveles de EPA y DHA en la sangre de personas adultas sanas en todo el mundo, identificando las regiones que están en situación más o menos crónica. Brasil es uno de los países en los que el nivel, la presencia de ómega-3, es considerado muy bajo (menor del 4%). A él se unen los Estados Unidos, Canadá, India, Italia, además de otros países del Surde Europa, Medio Oriente, Sureste Asiático y África. 

Y en lugares como Japón, países escandinavos y regiones en las que las poblaciones no han adoptado, a lo largo del tiempo, costumbres occidentalizadas, como Alaska y Groenlandia, se consideraron como regiones que poseen una población con un índice adecuado. En esas áreas, el nivel de ómega-3 en la sangre de las personases considerado apropiado (mayor del 8%). 

“Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que las enfermedades crónicas sean causadoras de la muerte de 38 millones de personas en todo el mundo cada año”, comenta el doctor Manfred Eggersdorfer, vicepresidente sénior de Ciencias de la Nutrición de DSM y Profesor de Envejecimiento Saludable en el Centro Médico de la Universidad de Groningen, en Holanda. “Los ácidos grasos poli-insaturados, especialmente el EPA y el DHA, han sido asociados con la disminución del riesgo de mortalidad cardiovascular y la reducción cognitiva. Las conclusiones de ese documento destacan que una fracción significativa de la población está en mayor riesgo de contraer una enfermedad crónica debido al bajo nivel de ómega-3 en el organismo”, afirma. 

“En el pasado, nos quedamos limitados por la ausencia de un análisis amplio de datos globales, lo que ahora está disponible. Al desarrollar el mapa global, podemos entender mejor los actuales niveles de ácidos grasos poli-insaturados en la sangre de adultos saludables de todo el mundo. Los resultados podrán utilizarse en el desarrollo de directrices nacionales y globales sobre la ingesta de ómega-3”, afirma el doctor Norman Salem Jr., científico asociado de DSM Lípidos Nutricionales y coautor del estudio. “Nuevas recomendaciones no sólo darán orientación para la población en general sobre la ingesta adecuada de ómega-3, sino que también destacarán los riesgos de los bajos niveles de EPA y DHA en la corriente sanguínea”.