Los suplementos de luteína y zeaxantina pueden retrasar la progresión de la degeneración macular asociada a la edad

Nueva ciencia 09/08/2017

7min lectura

By:   Dr. Manfred Eggersdorfer, Professor for Healthy Ageing, Senior Vice President of Nutrition Science & Advocacy, DSM Nutritional Product

La luteína y la zeaxantina pueden retrasar la progresión de la DMAE.

Resumen

  • La DMAE es una de las principales causas de pérdida de la visión y es más propensa a afectar a personas mayores de 50 años.   
  • Un nuevo estudio muestra que 10 mg de luteína y 2 mg de zeaxantina por día pueden retrasar la progresión de la DMAE.   
  • Alcanzar la ingesta recomendada de luteína y zeaxantina podría generar ahorros de hasta € 6200 millones al año en la UE, gracias a una reducción en los costos de tratamiento y manejo de la enfermedad, así como de los costos indirectos relacionados con la pérdida de productividad.   
  • Cuanto más grave es la DMAE, más cuesta tratarla y mayores son los costos asociados con las personas afectadas que no pueden realizar las tareas diarias ni trabajar.   
  • Los suplementos son un método seguro, efectivo y confiable de aumentar la ingesta de luteína y zeaxantina.  

La salud ocular es uno de los problemas de salud principales en todo el mundo y, con 17,1 millones de personas en la Unión Europea (UE) que sufren de degeneración macular asociada a la edad (DMAE), está claro por qué lo es.[1] La DMAE es una enfermedad ocular degenerativa progresiva y una de las principales causas de pérdida de la visión.[2] Afecta la visión central, deja a las personas afectadas incapaces de ver bien lo que tienen delante, y puede producir la pérdida de independencia y la incapacidad de realizar las tareas diarias. Sin embargo, un nuevo estudio de Frost & Sullivan ha descubierto que un consumo diario de 10 mg de luteína y 2 mg de zeaxantina puede ayudar a retrasar la progresión de la DMAE, lo que aumenta la salud de la población y proporciona ahorros significativos en el gasto público.

Acerca de la DMAE 

Como su nombre lo indica, la DMAE daña la mácula ocular, es decir, la parte del ojo que se necesita para un enfoque central agudo. Aunque es mucho más probable que aparezca en personas mayores de 50 años, existen otros factores de riesgo, incluidos factores genéticos y factores modificables, como el tabaquismo o una mala alimentación.[3]  A una persona se le puede diagnosticar desde un caso leve de DMAE hasta las etapas avanzadas más graves. Es durante las últimas etapas de la DMAE que las personas pueden verse incapacitadas para trabajar o hacer las tareas diarias, y requerirán un tratamiento médico más integral.  

Ver el panorama completo

El estudio de Frost & Sullivan analizó el efecto más amplio de la DMAE en la sociedad, en particular las últimas etapas de la enfermedad en la población de la UE. De los 17,1 millones de personas en la UE con DMAE, aproximadamente 2,5 millones de casos se encuentran en la etapa grave. El costo total de manejar las consecuencias de la DMAE avanzada en la UE es de € 89.460 millones por año, según el equipo Visionary Science de Frost & Sullivan. 

El estudio reveló que si todos los adultos mayores de 50 años con una DMAE leve consumieran 10 mg de luteína y 2 mg de zeaxantina por día, podrían generar ahorros por € 6200 millones (US$ 7330 millones) solo en la UE, gracias a la reducción de los costos de atención médica y el aumento de la productividad. Esto se calculó analizando la bibliografía científica disponible sobre el papel de la luteína y la zeaxantina en el retraso de la progresión de la DMAE y una evaluación de varios estado de salud hipotéticos para comprender las verdaderas repercusiones de esta enfermedad en los costos. 

El Prof. Jean-François Korobelnik, jefe del Departamento de Oftalmología del Hospital Universitario de Burdeos, afirma: “En un mundo perfecto, si los adultos mayores de 50 años sin degeneración macular asociada a la edad o con DMAE [leve/intermedia] incrementaran su ingesta diaria de luteína y zeaxantina, la prevalencia y la progresión de la DMAE se reducirían, de acuerdo con la evidencia científica global. Además, como las terapias aprobadas solo están disponibles para la forma grave de la enfermedad, se obtendrían ahorros considerables en los costos gracias a la reducción de la incidencia de la DMAE [grave] avanzada."  

La luteína y la zeaxantina: ¿campeonas en la salud ocular?  

La luteína y la zeaxantina son carotenoides que se depositan naturalmente en el ojo para formar un pigmento macular, que protege el ojo de la luz azul y mejora la agudeza visual.[4] Como la luteína y la zeaxantina no pueden ser producidas naturalmente por el organismo, deben consumirse a través de la dieta. Si bien la luteína y la zeaxantina se pueden encontrar en algunas verduras, incluidas verduras de hojas verdes y el maíz, los suplementos ofrecen un método efectivo y confiable de garantizar que se alcance la ingesta diaria recomendada. 

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referencias

[1] DSM, ‘EMEA health concerns’, 2016.

[2] World Health Organization, ‘Causes of blindness and visual impairment’, http://www.who.int/blindness/causes/en/ (Accessed 09 September 2017).

[3] National Eye Institute, ‘Facts About age-related macular degeneration’, https://nei.nih.gov/health/maculardegen/armd_facts (Accessed 09 September 2017).

[4] S.M Abdel-Aal et al., ‘Dietary sources of lutein and zeaxanthin carotenoids and their role in eye health.’, Nutrients, issue 9, vol 5, 2013, p. 1169-85.

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