Más allá de la inmunidad: la vitamina C puede reducir significativamente el riesgo de mortalidad cardiovascular

Nueva ciencia 09/08/2017

7min lectura

By:  Volker Elste, Senior Scientist at DSM Nutritional Products

Resumen

  • Una nueva investigación muestra que una mayor ingesta de vitamina C puede reducir el riesgo de mortalidad cardiovascular en un 70 %. 
  • El estudio es el más reciente en una plétora de investigaciones que respaldan el papel de la vitamina C en el mantenimiento de la salud cardíaca. 
  • Los suplementos pueden ayudar a alcanzar los niveles deseados de vitamina C. 
  • Un estudio realizado por DSM ha demostrado que la vitamina C es el segundo suplemento más frecuente recomendado por los médicos clínicos y los farmacéuticos. 
  • Además, otros nutrientes, incluidos los ácidos grasos omega 3 EPA y DHA, se han vinculado al mantenimiento de la salud cardiovascular. 

La vitamina C se ha asociado durante mucho tiempo con la inmunidad y, en un caso de resfriado común, un vaso de jugo de naranja suele ser lo primero a lo que se recurre como refuerzo. Sin embargo, cada vez hay más evidencia que sugiere que los beneficios de la vitamina C para la salud pueden ser mayores de lo que se pensaba, en particular para favorecer la salud cardiovascular. En especial, un estudio publicado recientemente en Nutrients destaca que una ingesta mayor de vitamina C puede reducir significativamente el riesgo de mortalidad cardiovascular (MCV) y, en algunos modelos, el riesgo de enfermedad cardiovascular (ECV), incluido el infarto de miocardio y el accidente cerebrovascular.

Como parte del proyecto Seguimiento Universidad de Navarra (SUN), se recopiló información de 13.421 personas durante un período de 11 años mediante cuestionarios enviados por correo a los participantes cada dos años. Los participantes debían informar la frecuencia con la que habían consumido 136 diferentes alimentos y bebidas en los últimos 12 meses, lo que permitía a los investigadores comprender no solo los niveles de vitamina C en su dieta, sino también otras variables, como la ingesta de fibra y calorías. También debían proporcionar detalles médicos sobre cualquier evento cardiovascular que hubieran experimentado durante ese tiempo. Los datos analizados revelaron que la mortalidad cardiovascular era un 70 % menos probable en aquellos que consumían más vitamina C en su dieta.

Liberar el potencial de la vitamina C 

Como poderoso antioxidante, el papel potencial de la vitamina C en la reducción del riesgo de enfermedad cardiovascular puede atribuirse a su capacidad para neutralizar los radicales libres dañinos y, a la vez, reducir el estrés oxidativo. Las investigaciones también indicaron que la vitamina C puede favorecer la salud humana de una forma más amplia cuando la ingesta es lo suficientemente alta. Por ejemplo, los estudios muestran que niveles más altos de vitamina C pueden ayudar a disminuir la presión arterial y también pueden ayudar a favorecer la regeneración de otros antioxidantes, incluida la vitamina E.2,3,4,5

La ingesta diaria recomendada (IDR) de vitamina C varía de un país a otro; en el Reino Unido se sugiere ingerir 40 mg por día y en EE. UU. se recomiendan entre 75 y 90 mg para los adultos sanos.6,7 Sin embargo, muchos expertos están a favor de aumentar la IDR mundial a 200 mg debido a la gran cantidad de evidencia que destaca sus beneficios en dosis más altas. Nueva evidencia sobre la función inmunitaria, por ejemplo, sugiere que puede ser recomendable una ingesta diaria de 200 mg de vitamina C para la población adulta general.8 Expertos destacados analizarán mejor este tema en el simposio “Vitamina C: ¿son suficientes las recomendaciones actuales?” durante el 21º Congreso Internacional de Nutrición de la Unión Internacional de Ciencias de la Nutrición (IUNS, del inglés International Union of Nutritional Sciences), que tendrá lugar en Buenos Aires del 15 al 20 de octubre. 

Alcanzar nuevos niveles 

Aunque la vitamina C se asocia más frecuentemente con las naranjas, alimentos, como el brócoli, la fresa, el kiwi, la col rizada y los pimientos, son fuentes de vitamina C. Sin embargo, puede ser difícil lograr una dosis más alta de vitamina C solo a través de la dieta, y a menudo no se cumple la recomendación de la OMS y de la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO, del inglés Food and Agriculture Organization) de ingerir al menos 5 porciones diarias de frutas y verduras.9 Si bien las deficiencias graves de vitamina C no son frecuentes en la actualidad, se pueden encontrar deficiencias marginales en un gran número de personas, en particular, en EE. UU.10 Para aumentar efectivamente la ingesta, se pueden usar suplementos de vitamina C. Un estudio reciente de DSM se propuso descubrir las opiniones y el conocimiento de los profesionales de la salud sobre los suplementos nutricionales y cómo afectan su interacción con los pacientes. Los resultados revelaron que el segundo suplemento más frecuente recomendado por los médicos y farmacéuticos a los pacientes es la vitamina C.11

 

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Descubrir más

Para obtener más información sobre cómo la vitamina C, junto con otras vitaminas y los omega 3, pueden ayudar a favorecer la salud cardíaca, lea nuestro informe técnico “The role of nutrients in supporting cardiovascular health” (El papel de los nutrientes en el mantenimiento de la salud cardiovascular).

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