Reduciendo las pérdidas y el desperdicio de los alimentos

Cómo enfrentar las pérdidas y el desperdicio de alimentos a lo largo de la cadena de valor

A medida que el mundo enfrenta el desafío de alimentar a la población mundial, la cual se proyecta que alcanzará 9.700 millones para el año 2050, la demanda de proteína animal sigue en aumento.

Actualmente, se pierde o se desperdicia aproximadamente un tercio del alimento que proviene de la producción de proteínas animales. Se requieren medidas en cada etapa de la cadena de suministros de alimentos para abordar este problema.

La proteína animal es una parte clave de la nutrición balanceada y saludable, y también es esencial para la provisión de los micronutrientes clave. Debemos evitar perder o desperdiciar un recurso tan preciado. Un enfoque es a través de la intervención nutricional específica en la producción animal.

Soluciones según la ciencia

Apoyamos el Objetivo de Desarrollo Sostenible 12 de las Naciones Unidas, Consumo y Producción Sostenible, y especialmente el Objetivo 12.3, que se orienta a reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos en un 50 % para el año 2030.

Estamos transformando la manera en que alimentamos a nuestros animales para mejorar la calidad de la carne, la leche, el pescado y los huevos, y así reducir la pérdida y los desperdicios en toda la cadena de valor. Con el foco en Nutrición Vitamínica Óptima (OVN)™, podemos ayudar a reducir las pérdidas y el desperdicio de los alimentos en las cadenas de valor de proteína animal. Las vitaminas son vitales para la vida. Son componentes esenciales del proceso biológico y, al garantizar que los animales son alimentados con niveles óptimos, podemos ayudar a abordar algunos de los problemas frecuentes de pérdida y desecho en la producción animal.

Cómo garantizar la Nutrición Vitamínica Óptima™

DSM aplica un conocimiento único de la vitamina D a la nutrición de las ponedoras para ayudar a las gallinas a poner huevos nutritivos y resistentes, lo que conlleva a un número significativamente menor de roturas de huevos y la consiguiente pérdida de alimentos.

La vitamina E es uno de los antioxidantes más poderosos de la naturaleza y es esencial para mantener la integridad de las células musculares. Cuando se procesa la carne, las células musculares comienzan a degradarse naturalmente, provocando pérdida del contenido celular (el líquido que se pierde por goteo y se observa en la bandeja de la carne), el cambio de color y, eventualmente, el sabor insípido. Los niveles óptimos de vitamina E en la alimentación durante la fase de crecimiento en la producción animal garantiza que se deposite suficiente vitamina E en las membranas de las células musculares, y así se mejora la calidad de la carne, lo cual da lugar a una vida útil prolongada y menos pérdida y desperdicio del alimento.

La vitamina E también es reconocida como especialmente importante para las vacas lecheras en las primeras etapas de lactancia y reduce la incidencia de mastitis clínica y la consiguiente pérdida de leche.

Al garantizar la nutrición vitamínica óptima durante el crecimiento y el desarrollo de los animales de producción, podemos abordar muchos de los problemas asociados con la pérdida y el desperdicio de los alimentos en las cadenas de valor de proteína animal.

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