Campylobacter

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Acerca de Campylobacter

Campylobacter es una bacteria gram negativa que está presente en el tracto gastrointestinal de las aves y que afecta a los seres humanos.

Figura 1: La tendencia informada confirma casos humanos de campilobacteriosis en EE. UU./EEA, 2017.

Seguridad alimentaria

La importancia de la bacteria Campylobacter en el sector avícola está ampliamente relacionada con la campilobacteriosis humana y el rol de las aves de producción como un vector y reservorio de esta zoonosis.

El costo anual de la campilobacteriosis para los sistemas de salud pública, incluida la pérdida de la salud individual y la productividad, se estima en lo siguiente:

  • más de € 2400 millones en la UE
  • US$ 1200 millones a US$ 4000 millones en Estados Unidos

El impacto de la campilobacteriosis en los seres humanos es ampliamente conocido. Suele provocar dolor abdominal intenso y diarrea, que puede requerir una hospitalización. Cabe destacar que puede provocar la muerte y, en algunos casos, complicaciones graves, como síndrome de Guillain-Barré, artritis reactiva, bacteriemia, enfermedad intestinal inflamatoria y síndrome del colon irritable.

En los países desarrollados, Campylobacter jejuni se considera a menudo como una de las causas más importantes de enfermedades de origen alimentario en humanos, con un número estimado de 2,5 millones de casos de campilobacteriosis humana en los EE. UU. al año (1020 casos/100000 personas/año).

En EE. UU., mueren aproximadamente 100 personas cada año debido a infecciones causadas por Campylobacter, y la mayoría de los casos se informan en lactantes, ancianos o pacientes inmunosuprimidos (Mead et al., 1999).

Por lo tanto, es importante controlar este patógeno en la producción avícola.

Aparición

Las diversas especies de Campylobacter forman parte de la microbioma presente en el tracto digestivo de muchos animales silvestres y domésticos, incluidos cerdos, ganado bovino y aves de producción, sin manifestar signos clínicos. Sin embargo, científicos en todo el mundo coinciden ampliamente en que los productos avícolas, incluida la carne, son la principal fuente de campilobacteriosis en seres humanos.

Las especies de aves de producción se consideran un vector importante para la campilobacteriosis humana. Por ejemplo, el 83 % de los pollos de engorde tomados de muestra en un mercado de pollos vivos para consumo en la Ciudad de Nueva York presentaban Campylobacter jejuni en el intestino (Grant et al., 1980). Con estudios epidemiológicos retrospectivos, la manipulación y el consumo de la carne de pollo (especialmente cruda o mal cocida) estuvieron estrechamente relacionados con un mayor riesgo de desarrollar diarrea asociada con Campylobacter en seres humanos (Harris et al., 1986).

Según informó la Autoridad de Seguridad Alimentaria Europea (EFSA), en 2017, se detectó que el 37,4 % de 13.445 muestras (muestras individuales y en lote) de carne fresca de pollo de engorde dieron positivo para diversas especies de Campylobacter. Esta cantidad de aves de pavo comprendió el 31,5 % (en 1.028 muestras analizadas para detectar la presencia de Campylobacter). La proporción de muestras positivas en aves de producción, adicionalmente a los pollos y pavos de engorde, fue del 27,7 % (en 1.425 muestras).

A raíz de los problemas económicos y de salud asociados con la campilobacteriosis, se han iniciado serias conversaciones con los funcionarios de gobierno en diferentes países sobre la posibilidad de imponer controles obligatorios para reducir las diversas especies de Campylobacter en las operaciones avícolas.

Es importante recordar que las diversas especies de Campylobacter no son necesariamente bacterias de origen comensal, sino que se ha demostrado que tienen el potencial de causar enfermedades en las aves: diarrea y reducciones en la eficiencia del uso del alimento. En el Reino Unido, por ejemplo, las estimaciones indican que los costos para el sector superan los US$ 29,16 cada mil pollos de engorde. Controlar la situación en las granjas sería beneficioso para los productores de aves, y no simplemente cumplir con los niveles de contaminación para las aves que salen de la planta de procesamiento.

Figura 2. Campylobacter (jejuni) en aves de producción es una inquietud para la seguridad alimentaria.

Por qué las diversas especies de Campylobacter son difíciles de controlar

Las bacterias Campylobacter no proliferan fuera del tracto alimentario de los animales de sangre caliente. Pueden sobrevivir hasta varias semanas en los productos alimenticios, particularmente los almacenados a bajas temperaturas. Las diversas especies de Campylobacter  colonizan la mucosa del ciego y las criptas de la cloaca de los pollos infectados. También pueden infectar el bazo y el hígado, y circular en la sangre.

Un solo gramo de heces de pollo infectada puede contener hasta cien mil millones de Campylobacter. Inclusive este nivel de infección podría no provocar cambios en la mucosa del ciego. En la producción comercial, las aves transportan altos niveles de diversas especies de Campylobacter en el intestino como parte de su microbioma sana sin presentar signos de enfermedad clínica. Además, no se producen cambios en la mortalidad o en las tasas de conversión del alimento en parvadas infectadas.

Posibles fuentes de contaminación en granjas avícolas

Cuándo y cómo la Campylobacter infecta a las aves de producción

La prevalencia de parvadas con Campylobacter es generalmente alta, aunque esto varía según la región, la estación y el tipo de producción (intensa, de variedad libre, orgánica, etc.). En algunos casos, la contaminación es tan pequeña como el 2 % de la parvada y, en otros casos, la contaminación puede alcanzar al 100 %.

Es poco común encontrar Campylobacter en aves menores de 3 semanas de vida. Los científicos creen que esto puede estar relacionado con la presencia de anticuerpos maternos y el rápido desarrollo del tracto gastrointestinal y la microbiota de un pollo. Sin embargo, después de 3 semanas, si se infecta aunque sea una sola ave de la parvada , toda la parvada puede infectarse en menos de 4 días.

Los vectores de la transmisión de Campylobacter incluyen los siguientes:

  • Heces
  • Insectos
  • Agua
  • Roedores
  • Personas
  • Vehículos
  • Equipos

Investigación

Cepas aisladas de Campylobacter jejuni obtenidas de pacientes humanos se han utilizado para producir diarrea experimental en pollos jóvenes. La alimentación forzada por vía oral con C. jejuni (9 x 107) indujo diarrea en el 88 % de los pollitos de 3 días de vida. Los autores determinaron que la diarrea se podría inducir sistemáticamente en pollos jóvenes usando una cantidad tan baja como 90 UFC (Ruiz-Palacios et al., 1981).

Los pollitos de 2 a 3 días expuestos a cepas de C. jejuni derivadas de los seres humanos desarrollaron diarrea de manera sistemática y la cantidad inoculada de Campylobacter se amplificó en 3 o 4 registros a lo largo de todo el intestino. Además, se determinó infección sistémica después del aislamiento de Campylobacter del bazo, el hígado y la sangre extraída del corazón (Sanyal et al., 1984).

Por qué los antibióticos no son eficaces contra la infección por Campylobacter en las aves de producción

Las diversas especies de Campylobacter no se reconoce como un patógeno específico en condiciones comerciales. Por lo tanto, no se tiene en cuenta el tratamiento de la parvada. Hay que ser prudentes con el riesgo zoonótico asociado con C. jejuni y su capacidad para desarrollar rápidamente resistencia a los antibióticos. En realidad, una estrategia de control con antibióticos podría no ser una elección práctica para el control de Campylobacter en las granjas avícolas con fines comerciales.

Falta de vacunas eficaces

El trabajo destinado a desarrollar vacunas contra la campilobacteriosis tanto en los sectores de salud animal, como de seres humanos ya está bien consolidado. En el sector humano, ninguna autoridad reguladora ha aprobado alguna vacuna para prevenir las enfermedades asociadas con Campylobacter en ninguna parte del mundo. El principal problema parece ser una falta de comprensión completa de la patogénesis de Campylobacter jejuni y de la diversidad antigénica, como también de su asociación con algunos síndromes posteriores a la infección.

En el sector avícola, se han desarrollado y verificado varias estrategias en etapa experimental como intentos para crear una vacuna eficaz. Sin embargo, actualmente no está disponible ninguna vacuna eficaz contra la Campylobacter.

La experiencia escandinava apunta hacia un enfoque preventivo

Históricamente, los países escandinavos han tenido una prevalencia mucho menor de campilobacteriosis que cualquier otro lugar. El enfoque dirigido al control de Campylobacter en Escandinavia está basado en la prevención. Un enfoque preventivo abarca a toda la cadena de producción de carne de pollo desde la granja hasta la mesa del consumidor.

Un enfoque preventivo orientado a la Campylobacter se centra en tres factores de riesgo principales:

  1. Prevalencia en averío de aves de corral
  2. Contaminación del pollo entero
  3. Higiene de la cocina

Entre estos tres, la prevalencia en la parvada sea probablemente el factor más importante. La prevalencia en la parvada se puede abordar de 2 maneras, 1) evitando que las aves se infecten con Campylobacter y 2) reduciendo la concentración de Campylobacter en el tracto intestinal de las aves. La bioseguridad es importante en ambos tipos de prevención.

Soluciones

Aún no existe una solución definitiva para el control de Campylobacter en las aves de producción. No obstante esto, existen varias estrategias que permiten reducir la incidencia, mejorando así la seguridad de los alimentos y aumentando las ganancias en la industria.

Los productores de pollo de engorde deben aplicar una serie de medidas para reducir los niveles de contaminación por Campylobacter. Un enfoque combinado comienza con una mejor bioseguridad, cambios en las prácticas de manejo, intervención comprobada en el alimento o el agua con aditivos y, finalmente, medidas de intervención durante la faena.

La Tabla 1 proporciona una descripción general de las estrategias de control para contrarrestar la presencia de Campylobacter. Sin embargo, no todos estos métodos de control se pueden aplicar de manera universal. Por ejemplo, en la UE, hay restricciones debido a ya sea la disponibilidad de legislación o a la demanda de los consumidores respecto del tamaño del pollo entero. Además de las estrategias de control, también existe la opción de usar aditivos nutricionales o tratamientos del agua, que pueden reducir aún más el nivel de contaminación con Campylobacter, como se muestra en la Tabla 2. De estos, los probióticos podrían ser el enfoque más prometedor para controlar la Campylobacter a través de intervenciones en la nutrición.

Medida Éxito y estado de implementación
Vacuna No existe
Intervención en temperaturas extremas Afirma que reduce la tasa de contaminación del pollo entero en hasta un 90 %.
No elimina el riesgo para los seres humanos.
Lavado con cloro No está permitido en la UE debido a inquietudes sobre los residuos carcinogénicos.
Bioseguridad más estricta Puede reducir la tasa de contaminación del pollo entero entre un 50 % a un 70 %,
aunque esto no sea fácil de alcanzar en condiciones comerciales.
No realizar la reducción de la parvada La carga unificada de la parvada puede reducir la contaminación en un 80 %.
Ejerce presión sobre la producción e introduce desafíos a corto plazo.
Faena a los 28 días Reducción drástica en los niveles de contaminación
No resulta práctico debido a los requisitos del mercado.

Tabla 1. Estrategias de control para contrarrestar la contaminación por Campylobacter en pollos de engorde

Medida Éxito y estado de implementación
Bacteriocinas Algunos efectos en ensayos científicos muestran reducciones de contaminación en el ciego. Se necesita más trabajo de investigación.
Bacteriófagos El uso in vivo tiende a ser terapéutico. Son considerados para el tratamiento de animales ya faenados en matadero, pero pueden surgir problemas en el registro.
Ácidos orgánicos Se necesita una mezcla de ácidos. El pH del agua de bebida se ha reducido a un pH de entre 4,0 y 4,5 para obtener resultados óptimos. Se han obtenido resultados variados.
Aditivos fitogénicos en el pienso Los ensayos in vitro no se han replicado in vivo hasta la fecha. Se necesita realizar más trabajo.
Probióticos Varios ensayos muestran una reducción significativa de la colonización de Campylobacter.
Tal vez, la estrategia más prometedora para fines comerciales.

Tabla 2. Estrategias nutricionales para contrarrestar la contaminación por Campylobacter en pollos de engorde

10 consejos para mantener niveles altos de bioseguridad y la Campylobacter alejada

Es importante destacar que la prevención y el buen control del desempeño del intestino son fundamentales para controlar la Campylobacter. Los 10 consejos buscan ayudarlo a mantener niveles altos de bioseguridad en los establecimientos de pollos de engorde con el fin de garantizar la seguridad alimentaria y la rentabilidad.

Consejo 1: Segregue las áreas limpias y las sucias en la entrada del galpón con una barrera física (un muro pequeño).

Los muros pequeños implican una pequeña inversión, aunque son muy valiosos en las granjas ya que ayudan a detener la contaminación cruzada de Campylobacter y otros patógenos.

  • Destine calzado y ropa de trabajo para usar en el área limpia durante todo el ciclo de crecimiento.
  • Tóme un baño desinfectante dentro del área limpia y otro fuera de ella directamente enfrente de la puerta del galpón.
  • Lo mejor es mantener el calzado siempre limpio en el baño desinfectante cuando no esté en uso. Cambie el contenido de los baños desinfectantes cada tres días.
  • Limpie regularmente el área del límite del muro con una pala y una escoba destinadas solo para eso, que permanezcan dentro del área limpia y que no se utilicen en ningún otro lugar.

Ilustración de un muro pequeño en un galpón

Consejo 2: Mantenga los equipos dentro del galpón durante todo el ciclo.

Objetos como escaleras, cubetas, tela de captura, escobas, etc. deben permanecer en el galpón durante todo el ciclo. Evite transportar estos objetos de un galpón a otro para reducir el riesgo de contaminación.

Consejo 3: Higienícese las manos regularmente.

Equipe la entrada de cada galpón con un lavamanos o lavabo con agua caliente, jabón, toallas de papel y desinfectante para manos. Si la lista completa es prohibitiva en cuanto al costo, asegúrese de colocar desinfectante para manos, que igualmente puede ser de gran ayuda.

Consejo 4: Utilice ropa de trabajo desechable.

La ropa de trabajo desechable es una manera práctica y accesible de reducir en gran medida la contaminación cruzada. Asegúrese de desecharlos después de cada visita al galpón.

Consejo 5: Aplique control de roedores.

La mayoría de los productores conocen el proceso para el control de roedores. Es importante realizar un seguimiento de la apertura, limpieza y colocación del nuevo cebo en las estaciones de cebo para ratas al comienzo de cada ciclo de crianza. Recuerde registrar las observaciones de los roedores y las fechas. Los proveedores de cebo para roedores pueden brindar más capacitación según sea necesario.

Consejo 6: Asegúrese de que la calidad del agua sea buena.

Independientemente de la calidad del agua que ingresa a la granja, el sistema de agua potable debe estar limpio y se le debe realizar el debido mantenimiento para evitar que se convierta en un vector de patógenos. Las líneas se suelen lavar y limpiar al comienzo y al final de cada ciclo, aunque esto es adicional a las medidas de higiene que se pueden tomar durante el período de la crianza. Comúnmente se utiliza cloro, peróxido de hidrógeno y acidificantes para garantizar la desinfección y controlar la dureza del agua y los niveles de ácido y para evitar la formación de biopelícula.

Consejo 7: Retire el alimento entre 8 y 12 horas antes de la faena.

El tracto gastrointestinal de los pollos de engorde se vacía y aplana con un desprendimiento relativamente suave después de 8 a 12 horas de ayuno. El alcance de la contaminación cruzada disminuirá considerablemente si las aves experimentan un período de retiro de alimento correcto antes de su transporte al matadero. Las aves que han tenido un período de retiro de alimento adecuado antes de su ingreso al matadero pueden contener menos contaminación en sus plumas y patas, etc. porque excretan mucha menos materia fecal durante el transporte.

Además, las aves más limpias que ingresan a los tanques de escaldado pueden causar una menor contaminación del agua que se recicla en gran medida durante la operación. No retire el alimento de manera muy anticipada. A medida que el tiempo de retiro supera las 14 horas, la integridad intestinal disminuirá y las probabilidades de rotura intestinal y posterior contaminación aumentarán.

Consejo 8: Capacite a los equipos de captura y transporte.

Los equipos de captura son una de las principales fuentes de contaminación cruzada por Campylobacter entre las granjas. El estrés también aumenta la sensibilidad de las aves a los patógenos. Asegúrese de que todos los visitantes y el personal cumplan con los protocolos de seguridad, y que realicen los procedimientos de captura y transporte de manera adecuada para minimizar el estrés y las enfermedades.

Consejo 9: Analice las prácticas de crianza y faena.

La contaminación cruzada entre el matadero y las granjas es otra causa principal de la presencia de Campylobacter en las granjas. Los vehículos de captura contaminados durante el transporte pueden dirigirse a tres o cuatro granjas cada día. Las jaulas de captura se deben limpiar y desinfectar debidamente después de cada entrega. Las aves pueden permanecer en el área de estabulación (es decir, en el corral de espera) o inclusive en el vehículo de transporte durante un máximo de seis horas.

En tales condiciones, las aves excretan una cantidad considerable de microorganismos presentes en el intestino, incluida la Campylobacter. Converse habitualmente con el gerente del matadero para saber que los pasos necesarios se siguen y que todos los que participan conozcan sus responsabilidades y lo que se espera de sus puestos.

Consejo 10: Controle la contaminación dentro del intestino de las aves.

Ciertos aditivos nutricionales que refuerzan la salud y la integridad intestinal pueden contribuir para limitar el crecimiento y la colonización de la Campylobacter. Busque probióticos para aves que favorezcan las bacterias benéficas: estos excluyen competitivamente las bacterias perjudiciales y no deseadas en los tractos intestinales de las aves colonizando el intestino y consumiendo los nutrientes antes de que surjan problemas. Una solución microbiana a un problema del mismo tipo.

CRINA® Poultry Plus

CRINA® Poultry es un aditivo saborizante compuesto por una combinación específica de aceites esenciales, incluido el timol, el eugenol y la peperina. Estos ingredientes estimulan la producción de las enzimas digestivas y mejoran el equilibrio de la microbioma intestinal.

El ácido benzoico es el ácido orgánico más eficaz para su inclusión en la dieta de las aves. Se ha comprobado que produce un importante efecto antimicrobiano, particularmente contra la E. coli y la Campylobacter.

El resultado es una mayor y más sistemática eficiencia digestiva.

Aves de crecimiento más rápido y más eficiente

CRINA® Poultry Plus se puede agregar desde las raciones iniciales hasta el retiro.

Los resultados de los ensayos han demostrado lo siguiente:

  • Mayor aumento de peso vivo diario
  • Mejor conversión del alimento
  • Control superior de bacterias patogénicas
  • Mayores ganancias, con un retorno sobre la inversión promedio de 5:1

CRINA® Poultry Plus ayuda a los productores a mantener el desempeño en la era post-antibiótica.

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  • Digestarom® DC Power

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